Mantra de protección, luz y paz




Hoy elijo recordar quién soy:

una mujer de coraje, de fuerza,
y de alma firme.

Ya intenté agradar,
ya intenté explicar,
ya intenté callar...
pero hoy, simplemente soy.
Y eso es suficiente.

Los ataques que recibo no hablan de mí,
hablan del dolor de quien los lanza.
Hablan de la frustración de quien no acepta
que yo haya seguido adelante.


La mayor cobardía del ser humano
no es temer a los poderosos,
sino desahogar su frustración atacando
a quienes no pueden defenderse.

Que triste realidad, al en vez de si perseguir bandidos, si persigue a los más indefensos.
Esa es la triste valentía de los débiles…
y el reflejo del mundo roto en el que vivimos hoy.

Qué fácil es atacar a los más vulnerables.
Me gustaría verlos enfrentarse a bandidos o corruptos poderosos
con la misma valentía 😂


Un día pregunté a un sabio:

“¿Por qué hay personas que me envidian
e intentan derrumbarme si yo no tengo nada?”

Y él me respondió:

“Las personas no envidian lo material.
Solo el hecho de que sigas de pie,
de que hayas criado a tus hijos con dignidad,
de que trabajes, que te amen y seas amada...
eso ya es motivo de odio
para quienes viven en la oscuridad y el vacío.”


Cada intento de herirme
solo hace brillar más mi luz.

Nada es más poderoso
que una mujer que se reconstruye.

Merezco ser amada, respetada, libre.
Merezco relaciones sinceras,
espacios seguros,
días en paz.

Y eso es lo que estoy construyendo:
paso a paso,
alma por alma,
verdad por verdad.


Hoy me protejo con mi verdad,
me curo con mi fe,
y camino con la cabeza erguida...

porque lo que emana de mí es luz.
Y la luz incomoda a las sombras.


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